Cine de Padres, padres de Cine

Facebooktwitterlinkedin

El cine, como la vida, nos ha dado padres de todo tipo. He aquí una selección, seguro que incompleta, de aquellos arquetipos de padre clásicos de la gran pantalla con algunos ejemplos, más o menos recientes. Si hoy queréis hacer noche temética de cine, ahí van algunas ideas.

El padre coraje

Este epíteto fue acuñado por la prensa para referirse al caso real de Antonio Holgado, un padre jerezano que no dudó en infiltrarse en la mafia para dar con los asesinos de su hijo y llevarlos a la justicia, aunque finalmente la confesión que consiguió fue desechada debido a su obtención irregular. De hecho, en 2002, Benito Zambrano llevó la historia a la pantalla chica con una miniserie protagonizada por el gran Juan Diego (abajo).

Padre-coraje Juan Diego

Es imprescindible referirse de entrada a ese gran film que es ‘En el nombre del padre‘ (‘In the name of the father‘, Jim Sheridan, 1993), que consagró, con su primer Oscar, a Daniel Day-Lewis, en el que un joven encarcelado ijnustamente junto a su padre (el siempre imponente Pete Postlethwaite), descubría la entereza de éste y luchaba por demostrar la inocencia de ambos y limpiar el nombre de su progenitor.

En-el-nombre-del-padre

En esta categoría podríamos encontrar también al personaje que le ha dado su primer Oscar a Di Caprio: el Hugh Glass de ‘El Renacido‘ (‘The Revenant‘, A.G. Iñárritu, 2015), un padre que no dudará en volver prácticamente de la muerte para vengar a hierro y sangre el asesinato de su hijo a manos de un hombre sin escrúpulos.

El Renacido The Revenant

También hallamos otro ejemplo reciente en el padre interpretado por Hugh Jackman en la estupenda ‘Prisoners‘ (D. Villleneuve, 2013), un hombre que, desesperado por la falta de resultados del policía interpretado por Jake Gyllenhall (magnífico duelo actoral) traspasa los limites de la ley e incluso de la moral para dar con su hija desaparecida.

No quiero dejar pasar la ocasió para recomendar la serie que TVE está reponiendo los martess, tras la serie de estreno ‘El Caso’. Me estoy refiriendo a ‘Desaparecida‘ (2007-08), donde un voluntarioso padre interpretado por un estupendo Carlos Hipólito (la eterna voz en off de ‘Cuéntame’) mantiene otro pulso actoral con el guardia civil encargado de del caso de su hija desaparecida, el no menos solvente Miguel Angel Solà. Si no la visteis en su momento, no os la perdáis.

Desaparecida-TVE

El padrazo

Aquí encontramos a esos padres que, aun sin llegar a entrar en el terreno criminal, harían todo lo que fuera para estar con sus hijos, o para complacerlos, desde entablar batallas legales por su custodia hasta disfrazarse de niñera, cuestionando así el mito del padre despreocupado de su prole.

Es imposible no referirse en este capítulo a ese estupendo film que es ‘Kramer contra Kramer’ (Robert Benton, 1979), en el que el inconmensurable Dustin Hoffman le peleaba judicialmente la custodia de su retoño a otra grande de la pantalla, Meryl Streep, una ‘madre a la fuga’ que más tarde volvía para recuperar a su hijo. Imprescindible.

kramer_vs_kramer

Como imprescindible es otro clásico, en este caso en el terreno de la comedia familiar más comercial y entrañable: ‘Sra. Doubtfire’ (‘Mrs. Doubtfire’, Chris Columbus, 1993), donde un padre adorado por sus tres hijos pero bastante desastroso, interpretado por el cómico de cómicos Robin Williams, se travestia de estricta pero adorable nanny para poder estar con sus prole, tras perder su custodia a manos de su no menos estricta esposa, interpretada por Sally Field.

Mrs-Doubtfire

Aquí podríamos incluir también al Scharzennegger de ‘Un padre en apuros‘ (‘Jingle all the way‘ Brian Levant, 1996) , la última de las incursiones en la comedia familiar de Schwarzennegger de finales de los ochenta y principios de los noventa (‘Los gemelos golpean dos veces’, ‘Poli de guardería’, ‘Junior’). En ella, el ex gobernador de California interpretaba a un atareado hombre de negocios que, para hacerse perdonar por su hijo, iniciaba una odisea para conseguir comprarle el muñeco más famoso del momento, agotado en todas las tiendas.

En un plano más dramático, quiero destacar dos películas poco conocidas por estas latitudes, pero sin embargo muy interesantes. La primera es ‘Una vida mejor‘ (‘A better life‘, Chris Weitz, 2011) film independiente estadounidense en el que un immigrante mexicano, interpretado por Demián Bichir, que vive y trabaja ilegalmente en Los Ángeles, intenta sacar solo adelante a su hijo, un adolescente completamente ‘americanizado’ que desprecia las raices latinas y los esfuerzos de su padre. Un film tremandamente humano.

La segunda es ‘Nader y Simin. Una separación(‘Jodaeiye Nader az Simin. A Separation’, Ashgar Farhadi, 2011), film iraní ganador del Oscar a la película de habla no inglesa, la historia de un matrimonio deshecho y de la lucha de un padre por quedarse con su hija ante el deseo de su mujer de marcharse a Estados Unidos. Pero también cuenta su (paciente) lucha por salvar su honor ante unas terribles acusaciones por parte de otra pareja. Un film cinco estrellas, toda una lección de drama humanista que no podéis perderos.

nader-y-simin-una-separacion

El padre bastardo

Si un hijo bastardo es aquel fruto de una relación no legítima desde un punto de vista moral (sea cual sea esa moral), y por tanto repudiado, podríamos denominar ‘padres bastardos’ a esos padres que lo son sólo biológicamente, fruto generalmente de acciones horribles, y que por tanto, jamás serán reconocidos como tal por sus descendientes.

El ejemplo más reciente lo tenemos en la estupenda Room‘, (Lenny Abrahamson, 2015) en la que la jóven interpretada por la oscarizada Brie Larson, pare y cría a su hijo Jack entre las cuatro paredes del zulo donde los mantiene en cautiverio ‘el viejo Nick’, su misterioso y repugnante captor y padre de la criatura. ‘Room’ es un duro y a la vez enternecedor film que aún podéis ver en el cine.

Room Brie Larson Jacob Tremblay

Y sin ánimo de arruinar dos grandes films (atención, SPOILER), tambien podemos encontrar padres bastardos en Incendies (D. Villeneuve, 2011) y ‘Mientras duermes’ (Jaume Balagueró, 2011).

En clave menos truculenta y más cómica, podemos hablar del padre biológico via donación de semen (Mark Ruffalo), que se entromete en la estabilidad de la familia formada por las dos mujeres lesbianas (interpretadas por Annette Benning y Julianne Moore) y sus dos hijos, en la recomendable ‘Los chicos están bien’ (‘The kids are all right’, Lisa Cholodenko, 2010).

El padre postizo

Aquí se encuadrarían esos padres que, opuestamente a los anteriores, no son padres biológicos, y sin embargo se comportan como tal. Recuerdo con especial cariño un film ochentero que posiblemente visto hoy en día no sea ninguna maravilla, pero ya sabéis cómo va esto de la nostalgia. Me refiero a ‘Tres hombres y un bebé’ (‘Three men and a baby’, Leonard Nimoy, 1987; remake express de la francesa ‘Tres solteros y un biberón’, de 1985) en el que, como su título indica, tres solteros empedernidos, tres guaperas vividores de tomo y lomo interpretados por los entonces en boga Tom Selleck, Ted Danson y Steve Guttenberg, se veían de repente cambiando pañales a un bebé que se encontraban abandonado en la puerta de su casa. El film tendría su secuela, más floja, ‘Tres solteros y una pequeña dama’ (E. Ardolino, 1990), con el bebé ya un poquito más crecidito.

Tres solteros y un bebé

Y por supuesto aquí estaría ‘Un papá genial’ (‘Big daddy‘, Dennis Dugan, 1999), una de las ‘obras cumbre’ de Adam Sandler, en la que interpreta a un ‘niño mayor’ que, para demostrarle a su ex que es capaz de asumir responsabilidades y así recuperarla, no se le ocurre otra cosa que adoptar a un niño, y eso sí, educarlo a su manera.

El padre protector

¿Qué sería del cine sin la figura del padre protector? Elemento central del patriarcado más rancio, se trata de ese padre decidido a proteger la integridad (en el sentido mas amplio) de su hija, por encantador que resulte su nuevo novio. Arquetipo potencialmente muy cómico, cuanto más imponente resulte, y más mindundi sea el yerno, mejor funciona.

Un gran ejemplo patrio lo tenemos en la exitosa ‘8 apellidos vascos’ (E. Martínez Lázaro, 2014) y su secuela, donde Karra Elejalde interpreta al desternillante Koldo, un curtido ejemplar de ‘euskal aita‘, un trozo de pan de hogaza aunque poco dado a los sentimentalismos, y al que es mejor tener de tu parte, como comprende enseguida Rafa / Antxón (Dani Rovira).

8 apellidos vascos Koldo

En clave yankee, lo más parecido sería el Robert de Niro de ‘Los padres de ella’ (‘Meet the parents‘, Jay Roach, 2000) y su secuela, donde interpretaba al tipo duro de siempre pero esta vez en modo suegro, al que debía enfrentar un acongojado Ben Stiller.

En versión amable, encontraríamos ‘El padre de la novia’ (‘Father of the bride‘, Charles Shyer, 1991; remake del film homónimo de Vicente Minelli de 1950, con Spencer Tracy y Elizabeth Taylor), en el que el siempre adorable (y por entonces no tan estirado) Steve Martin se resistía, celoso, a perder a su amada hijita a manos de su futuro yerno, mientras debía hacer frente a una onerosa boda.

El padre guay

No podríamos terminar sin hablar del padre guay, esa figura postmoderna cuyo objetivo es llegar a ser amigo de sus hijos, con resultados generalemente patéticos.

El padre de los padres guays es, a mi entender, el inefable Phil Dunphy, de ‘Modern Family. ¿Qué decir de Phil ‘the cool dad‘ Dunphy, que ademas de padre guay quiere ser el yerno guay con su suegro Jay? Simplemente, hay que conocerle.

Cool dad Phil Dunphy

Otro icono de los progenitores pretendídamente molones es el padre de Jim en ‘American Pie(Paul Weitz, 1999) y sus secuelas, interpretado por Eugene Levy, con sus tronchantes charlas sobre sexo que tanto incomodan a su hijo.

American Pie

El antipadre

Mientras que los anteriores intentan cumplir su función, aunque sea de forma lamentable, estos son lo que directamente abdican de su responsabilidad; los padres disfuncionales que constityen un ejemplo terrible para sus hijos; en fin, los anti-padres.

Y aquí podríamos hablar del irresponsable Peter Griffin de ‘Padre de familia‘, (‘Family Guy‘), pero creo que estaréis conmigo en que el premio en esta categoría debería ser para el único, infantiloide e incomparablemente irresponsable Homer Simpson.

Homer Simpson

¿Echáis en falta algún prototipo de padre, alguna figura paterna, alguna película o personaje? Seguro que sí. ¿Por qué no lo comentaís? En fin, ahí os dejo, voy a felicitar a mi papá, que no es el mejor del mundo, pero es el mío.

One Comment
  1. Pingback: “Nader y Simin, una separación” (2011): cine iraní de aquí al lado

Deixa un comentari