‘Callback’ (2016): el éxito como ‘must have’

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En su primer film rodado en USA, coescrito con su actor principal, Martín Bacigalupo, Carles Torras se sirve perfectamente las herramientas de la narrativa clásica americana, para entregar posiblemente uno de los mejores films españoles (aunque no lo parezca) de los últimos tiempos. Torras ha firmado un oscuro thriller (no tanto en las formas como en el fondo) sobre la búsqueda del American Dream convertido en obsesión enfermiza.

Callback-film Carles Torras Larry

Es fácil caer en la tentación de comparar Callback con Taxi Driver, y su Travis Bickle, o incluso con aquel Patrick Bateman de American Psycho. Si la primera funcionaba como metáfora del trauma de Vietnam, la segunda era una hipérbole del sueño capitalista americano. Ambas tenían en común dos personajes llenos de frustración y resentimiento. Sin embargo, Callback parece mirarse también en otro magnífico film mucho más contemporáneo: Nightcrawler (2014), de Dan Gilroy.

nightcrawler jake gyllenhaal

Desde la primeras escenas, su Larry de Cecco parece un alter ego latino de Lou Bloom, el personaje interpretado en aquella por Jake Gyllenhaal. Como Lou, Larry es un ser solitario, desagradable, ortopédico, con un particular código de valores que no incluye los escrúpulos, y que está dispuesto a hacer lo que sea para labrarse el camino que le lleve a alcanzar su sueño americano. Si el sensacionalismo y la ambición por conseguir la primicia a toda costa retrataban los excesos de la sociedad americana en el film de Gilroy, otras dos obsesiones del American way of life estan muy presentes en el de Torras, y en la vida del protagonista: la publicidad (al más puro estilo teletienda) y la religión.

La búsqueda del sueño americano (de cualquier sueño, de hecho) tiene su lado oscuro: la frustración. Larry (que incluso ha renunciado a su propia identidad latina en pos de la soñada integración, que acude cada día a la iglesia donde un espídico predicador católico inyecta el fervor religioso en sus feligreses) no logra el ansiado éxito. Confundido, resentido, aterrorizado ante la perspectiva del fracaso, Larry se siente defraudado por las promesas de gloria incumplidas, como si se tratase de uno de esos engañosos anuncios que Larry sueña con interpretar. Promesas que él mismo ha convertido en un peligroso must have.

Callback-film Carles Torras Larry metro

Lejos del tenebrismo y las marcas de estilo de su anterior film, Open 24H, Callback es visualmente más contenida, pero juega otra carta maestra: un inmenso Martín Bacigalupo. Todo un descubrimiento este actor chileno residente en USA, que compone un personaje tan execrable como memorable. Su caracterización (incluso en ello recuerda a Lou Bloom), su voz cavernosa (su dicción imitando el tono triunfalista de los spots no tiene precio), y una contención que esconde tal virulencia que nos mantiene enganchados a la butaca esperando a verle explotar.

callback martin bacigalupo carles torras

No faltan tampoco en Callback las imágenes potentes, simbólicas (el cadáver de un sueño envuelto en la bandera yanqui), el humor negro ni la capacidad de no tomarse a sí misma demasiado en serio a pesar de la gravedad de lo que cuenta. Sólo cabe lamentar algún agujero del guión y una resolución algo anticlimática.

callback lilli stein carles torras

Estamos, en suma, ante un film sólido, una pasadilla urbana tan macabra como divertida, donde personaje y tema se funden en un retrato de la ambición mal digerida. Un film que marca un salto cualitativo en la prometedora carrera de Carles Torras.

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