It Follows (2015): tener tantos seguidores nunca fue tan aterrador

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Estrenada en el Festival de Cannes de 2014 y en salas comerciales en 2015, “It Follows” se convirtió en un éxito inesperado para un film de bajo presupuesto que no pretendía hacer demasiado ruido en la taquilla. De hecho, en EEUU se estrenó en su primer fin de semana en tan sólo 4 cines entre Nueva York y Los Ángeles. El éxito fue inesperado incluso para sus distribuidores, que pensaban estrenarla en video-on-demand al cabo de dos semanas, y decidieron estirar la gallina de los huevos de oro durante un largo periodo, aumentando exponencialmente las pantallas (y los beneficios), y demorando hasta cuatro meses el estreno en VoD.

¿Ves a esa chica de amarillo? ¿No? Ups…

El resto es historia: el film de David Robert Mitchell se convirtió en la sensación indie de 2015, y en película de culto. Le llovieron críticas positivas por aportar aire renovador al género del terror adolescente. Pero también ha generado alguna que otra controversia por lo vago y ambiguo de su historia, que si bien para algunos (entre los que podría contarme) no le resta demasiado a los logros del film, para otros resultan imperdonables, y quizá desde un acercamiento diferente, la consideran una película sobrevalorada.

“Esta no sería la mejor cita de mi vida…”

Aquí va mi opinión sobre este film, que en lineas generales, considero un buen ejemplo de cómo hacer una película de terror elegante y atmosférica, alejada del slasher, el gore, el torture porn y demás exhuberancias hemoglobínicas, pero también del mal llamado thriller psicológico que se pierde en laberintos paranormales y trampantojos de saldo (algún día hablaré del thriller psicológico y sus miserables trucos).

La puesta en escena: formas de otro tiempo

Aunque su elegante fotografía embellezca el conjunto al gusto contemporáneo (no es cuestión de ser hortera), el resto de la puesta en escena en “It Follows” es decididamente retro, inspirada en los 70 y 80 (como el poster que he usado aquí, que no fue el utilizado en España): la música de sintetizador, los movimientos lentos de cámara, esas lentas panorámicas, los planos ralentizados, ¡ese zoom! El delicado uso del zoom en ‘It Follows‘, esos casi imperceptibles movimientos de óptica, junto con un trabajo de cámara y un tempo deliberadamente pausados, y esa música retro y atmosférica, consiguen retrotraernos a lo mejor del cine de suspense y terror de los 70 y 80 (se la ha comparado mucho con el cine de John Carpenter), y generar una sensación inquietante, malsana.

Todo en la mise-en-scene de Mitchell va encaminado a llevar el suspense a cuotas cinematográficamente más elevadas alejarsándose del modelo de golpe sonoro y susto barato, del ritmo atropellado y confuso tan habitual hoy en día. Y cuando hay sustos son de los buenos, como esa escena, ese plano efímero de la figura enorme que  entra detrás de Yara por la puerta de la habitación.

Uno de los planos que más sale en mis pesadillas.

No deja de resultar llamativo (y debería hacer pensar a más de uno) que en una época en que el cine de terror está en gran parte dominado por ese subgénero que son los infectados (una variación rápida, ágil y espídica de los zombis de antaño), una amenaza tan lenta como la que propone ‘It Follows‘ dé tanto miedo.

Una abuela en camisón no daba tanto miedo desde ‘REC’.

En efecto, aquí no hay velocidad, rabia ni demasiada sangre. Sólo unas presencias que avanzan a paso de tortuga (como los zombis de antes), pero implacablemente hacia aquella persona “infectada” con el improbable virus sexual que propone el film. “It Followsexprime su sencilla pero aterradora premisa de un modo puramente visual sin caer en el montaje atropellado y en el uso atronador de la música tan en boga hoy en día. Nuestra mirada se ve continuamente impelida a explorar inquieta el encuadre en busca de la aparición de la presencia allá a lo lejos, por alguna parte del frame. En varias escenas se juega con esta baza (Jay sin quitar ojo al pasillo desde el hueco de la puerta en su habitación de hospital) e incluso para hacernos dudar de si lo que se mueve en la distancia es o no eso (la escena nocturna del columpio en el parque, esa escena final tan controvertida).

Mitchell juega continuamente con el primer término y el fondo, siendo muchas veces en este último plano visual donde se aprecia, en la lejanía, y no siempre centrado, el elemento inquietante.

¿Donde está Wally?

De hecho, como sucede en la excelente primera escena, lo que más miedo da es lo que no se ve, incluso lo que no se comprende.

No hay mejor forma de huir de algo que en tacones de andar por casa.

En este sentido, al tomar generalmente el punto de vista de Jay, me atrevería a decir que la premisa del film y su ejecución juegan con algo cinematográfico como es la distancia del sujeto (nosotros) respecto del objeto de nuestros miedos. Esa sensación de que uno está aquí y aquello terrorífico está allí, lejos, pero se acerca. No sé si es algo tan atávico, universal o sólo sea cosa mía, pero el film de Mitchell me toca esa tecla con mucha maestría. En resumidas cuentas, “It Follows” es puro suspense visual.

La historia: ambigüedad y (¿demasiados?) cabos sueltos.

Más controversias (incluso internas para quien esto escribe) levanta su historia, plagada de agujeros lógicos y cuya imprecisión ha irritado a más de uno. Cuestiones como cual es el origen o incluso el propósito de la amenaza quedan relegadas en pos del ejercicio de estilo y de género. Ni siquiera hay un mensaje claro, y el final resulta bastante desconcertante. Particularmente, no necesito una explicación lógica para asuntos paranormales. Es más, asumo que la amenaza pueda ser una encarnación metafórica de cualquiera de los miedos del director, o incluso de una sociedad, la actual, a la que inquietudes latentes no le faltan. En mi opinión, gran parte del acierto de ‘It Follows’ consiste en no perderse demasiado en laberintos argumentales tratando de justificar lo injustificable. Hay quien ha criticado duramente, por ejemplo, lo insostenible que resulta la mecánica del “contagio”. De hecho, Indiewire, en un movimiento bastante miserable para mi gusto, publico, a modo de burla, la carta (sí, sí, carta postal) que un anónimo les hizo llegar y en la que lanzaba un montón de preguntas preguntas sin una respuesta clara.

Aunque señalaba cuestiones interesantes, en mi opinión dicha persona (sobre)analizaba el film desde un punto de visto demasiado lógico. La improbabilidad e imprecisión de esa “entidad” que sigue a los protagonistas de ‘It Followsla hace, a mi entender, aún más aterradora. Demasiadas veces los thrillers o los films de suspense tienden a “sobreexplicarse”, a ser demasiado racionales, a embotarnos la cabeza con las propias normas de su propio juego (lease ‘Orígen’, por ejemplo) asesinando con ello toda la carga onírica, surreal, ambigua e inquietante que sus premisas podrían haber deparado.

Sin embargo, ahora debo entrar en el terreno del SPOILER para señalar alguna cuestión de guión que no se sostiene demasiado, y que no puede ser excusada por la apuesta consciente de Mitchell de dejar elementos a la imaginación del espectador.

Por ejemplo, ha sido muy comentado el absurdo plan final de los chicos para electrocutar a una presencia que, como ha quedado demostrado anteriormente, no puede morir. Cuando la vi, pensaba que me estaba perdiendo algo: “si ya le han disparado en la cabeza y se ha vuelto a levantar, qué van a hacerle unos cuantos voltios recorriendo su cuerpo?”. Quizá algún detalle referido a la electricidad se me había quedado lost in translation (sí, voy de moderno y veo las películas en VO subtitulada en inglés). Pero no. Cuando acudí a internet comprendí que era una asunto harto discutido. El propio director, en una entrevista, explicaba que no quería un final de esos en los que los protagonistas descubren el talón de Aquiles del mosntruo y lo vencen. Tiene lógica, pero algo con un poquito más de sentido no habría estado mal. En cualquier caso la escena no está a la altura del resto del film, y contiene otros detalles discutibles: Paul, no contento con haber herido a Yara, dispara al agua casi a ciegas, de forma muy temeraria, a riesgo de matar accidentalmente a Jay hasta que consigue acertar milagrosamente en la cabeza de la presencia).

Lo de disparar a ojo de buen cubero con tu chica por medio no parece una gran idea.

Tampoco se sostiene demasiado que tanto Greg como Paul se acuesten con Jay a sabiendas de las consecuencias. Podemos entender que ambos la deseen (Paul incluso parece enamorado de ella), y que quieran ser su caballero andante, pero hay algo de descerebrado en todo ello.

Por último, la trama en si misma es bastante raquítica y en cierto modo podría decirse que estirada gracias a su ritmo lento y desasosegante. Hay pocos avances interesantes, más allá de los de la protagonista para huir de sus amenazadores “seguidores”. El ejemplo más claro de esto sería la secuencia en la que Jay y sus amigos emprenden viaje para buscar a Hugh, quien en realidad resulta llamarse Jeff. Después de algunas pesquisas (y de visitar una casa convenientemente derruida y tétrica), consiguen dar y hablar con él. Pero lo que éste les cuenta no es ni más ni menos que lo que ya sabíamos desde la escena del primer giro, en la cual contagia a Jay y le explica las “reglas del juego”. Acto seguido, Jeff desaparece de la trama para no volver. Después de diez minutos, volvemos prácticamente al punto de partida.

Darse la caminata para que te expliquen lo que ya sabes. Pero echas el finde.

En resumen, estamos ante un film diferente, cautivador por sus formas, que de tan cuidadas y acertadamente retro, consiguen enmascarar (y que muchos le perdonemos, incluso aunque servidor sea guionista) ciertas carencias narrativas importantes. En cierto modo, no se trata de un drama realista, de un procedural o de un film de espionaje. Se trata de dar miedo como lo dan las pesadillas, ilógicas e inexplicables, y lo cierto es que “It Follows” consigue que un escalofrío se instale en nuestro cuerpo durante casi todo el metraje. En la era de las redes sociales, nunca tener tantos seguidores fue tan aterrador.

¿Qué más da que nadie nos entienda (ni a nosotros ni al final)?

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